Una presentación no es un juego de diapositivas

Lo primero que hace mucha gente cuando tiene que hacer una presentación, es abrir el programa PowerPoint para crear diapositivas. ¿Has pensando bien por qué? Las Diapositivas pueden ser muy útiles, pero muchas veces pasa esto:


Traducción:
“Hubiera podido enviaros mi documento de PowerPoint y lo habríais leído en cinco minutos.”
“En vez de eso prefiero que me escuchéis una hora mientras que voy leyendo cada punto lentamente.”
“P-u-n-t-o n-ú-m-e-r-o u-n-o…”
“Quitalo de mi vista en cuanto puedas”

Esto no es inspirador, ni efectivo, ni atrayente. Lo más importante que hay que recordar es que una presentación no es un juego de diapositivas con comentarios tuyos. No. Es al revés:

Una presentación es una charla interesante hecha por ti delante de una audiencia y si es necesario puedes utilizar medios visuales.

No tiene por qué ser en PowerPoint. También puedes utilizar Prezi, la pizarra o… nada. Tú eres lo más importante de la presentación, no los visuales.

Pero, ¿cómo empezar a trabajar en una presentación? En mi siguiente post intentaré dar unos pasos a seguir para crear una presentación sin abrir PowerPoint al instante. De momento un consejo: piensa en el objetivo de la presentación: ¿Qué quieres contar y por qué? Y más importante: ¿Por qué le importaría al público?

No estoy en contra del uso de PowerPoint, pero sí en contra del abuso de PowerPoint.